He leído antes un grafiti (o como coño se escriba) que decía algo así como "si votar cambiara las cosas, estaría prohibido". Me ha llamado a la reflexión a colación con los acontecimientos europeos de las últimas semanas.
En España hemos visto como todos un partido socialista ha llevado unos de los ajustes de políticas económica más brutales que se recuerdan. incluso más estricto que el italiano que le ha costado el cargo al omnipresente Cavaliere. Dichos ajustes hechos por, como digo, todo un partido socialista no han tenido el efecto deseado, sino que además, la situación se ha visto agravada. Con una pequeña dosis de economía política, aprendes que para un tipo de crisis como esta, en la que la especulación basada en el egoísmo y la captación de capital como objetivo básico y supremo deja a las políticas económicas con el examen de llevar a cabo unas reformas no vistas hasta ahora. No seré yo quien las saque a la luz. Si tuviera la fórmula mágica, me presentaría en Moncloa o en Bruselas y ganaría mucha fama y dinero salvando al mundo de ese Hitler del s. XXI que es el mercado.
Lo que quiero decir básicamente es que la política de ajustes ha demostrado que no sirve para luchar contra esta crisis. Al PSOE le va a costar unas elecciones y al PP ponerse nada más llegar al borde de un precipicio de forma absurda y cabezota. Las medidas restrictivas, en definitiva, no son el jarabe a esta crisis. Quizá la fórmula sea una humanización del mercado. Un "oye tío, esto así no puede ser. porque estás ganando mucho dinero tú pero estás matando a muchas familias europeas". Terrorismo económico. Mañana no sabes si el mercado va a dar un petardazo y tú o tu vecino os vais a encontrar en una situación comprometida. A eso se dirige el mercado que capitanea una Merkel sin SS ni esvástica.
Con esto, quiero decir que la política que propone el PP no vale. Y en la situación en la que nos encontramos me hace desechar la idea de conceder mi voto.
mi baraja se abre para PSOE, IU y UPyD
El PSOE lleva en el programa ideas que no están del todo mal, aunque los ajuste está ahí y no dejan de seguir siendo una tijera para modelos de bienestar básico que no nos podemos permitir. Su bagaje hasta la fecha no les da crédito alguno aunque considere a su candidato a la presidencia la mejor figura política del país: Mala suerte Alfredo, tendrías probablemente mi voto si hubieras dado un golpe en la mesa del partido y el gobierno hace mu ho tiempo. Pienso que tienes talento y talante para hacer frente a esta situación pero por respetar a tus líderes o a los que está por encima de tí, la esencia democrática del partido, los tiempos y demás, no me hace pensar otra cosa que se te ha pasado el arroz. Y en los tiempos que corren y en la coyuntutra en la que nos encontramos mi ética y moral me impiden concederte el voto.
IU propone cosas que no se sostienen, como la mejora del empleo insuflando capital al sector público. Pero qué disparate es ese? Lo que hay que hacer es que el 30% de trabajadores del que se nutren pensiones, seguridad social, subsidios por desempleo y demás, crezca para potenciar el colchón sector público. Esto es de primero de carrera. Al margen de eso, su política de oposición los últimos 8 años, como la del PP, no os dejan como para captar un voto.
UPyD, por su parte, no es un partido presidenciable. Sin embargo propone alternativas jugosas y y que hueles a algo fresco. La desnacionalización de los pactos parlamentarios, la centralización de sanidad y educación y la justa reforma de la ley electoral que también defiende IU hace que Rosa Díez, sin ser claramente posible presidenta del Ejecutivo, aporte algo nuevo y creo necesario para el parlamento español.
Con todo y con esto, voy dentro de un rato a un concierto de jazz a ver a Sandra Milhaud. una buena oferta de ocio que ofrece mi querido Madrid en la Sala Clamores.
Reflexión y jazz
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