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martes, 18 de octubre de 2011

ETA y España. Una guerra sin vencedor

Ha llegado el momento de hablar. En definitiva, de negociar. O no? No me alineo precisamente con discursos radicales en el tema, como los que pueden escucharse de PP, UPyD y una mayoría preocupante del PSOE. Se está hablando de poner fin a una banda terrorista, ¿pero a qué jugamos? Es una pena tener que recodarlo continuamente, pero a este país, por desgracia, le encanta revivir de forma continua su pasado: la izquierda no deja de idealizar una Segunda República de muy buenas intenciones y muy chapucera puesta en escena, así como no deja de patalear por perder una Guerra Civil, escudándose en la lágrima por el ser querido. Luto perpetuo; la derecha, por su parte, es la niña de Rajoy, que mira por la ventana y añora tiempos de disciplina férrea y todavía observa, atónita, por poner otro ejemplo, como en 2004 perdió el partido en el último minuto y aun hoy clama un robo. De ese pataleo, por cierto, se va a plantar en La Moncloa el 20N. No le ha hecho falta más. Así de cutre y de perfil tan bajo se es en este país. Llorar para conseguir. Pero ese es otro tema que ya trataré. Voy a lo que voy.

ETA dice que se va, pero pone condiciones. Me parece bien, yo también lo haría, incluso con 800 muertos a mis espaldas. O precisamente por ello, al encontrarse en un callejón sin salida. No se va por la puerta grande, pero ha montado una bonita alfombra roja. Tampoco pide que nadie aplauda, sabe de su barbarie. Pero también sabe que la sartén por el mango tiene cogida. Resumiendo, piden referéndum, acercamiento de presos a casa y, en algunos casos, literal, pasándose el Estado de Derecho por el forro. Eso es tener morro. Pero invitan a la fiesta a Kofi Annan para que lo suelte y quede bonito de un tío que más o menos cae bien y tiene buena imagen. ETA tiene estilo. Asesinos. Pero con estilo.

Los contras de la situación, entre otros, son un Estado de Derecho que ante la tesitura, se cae de la silla, quedando en un Estado del Revés (o con las bragas al suelo, como lo quieras entender); las victimas, que ya tienen suficiente con serlo y lleguemos a pedirles que den redención y cedan un poquito más; y hay que añadir a un importante sector de la sociedad en el que se apoya el núcleo duro de la familia política mencionada arriba.

A favor del tema nos encontramos nos encontramos con un amplio segmento social español que vería con buenos ojos un fin de la banda terrorista a cambio de otorgar ciertos indultos que, aunque amargos, rentan; por otro lado, dentro del PSOE hay quien podría sacar cierto rendimiento electoral a la situación. Es normal pensarlo y no me parece mal; mirando a largo plazo pienso que el interés general se beneficiará de este hecho histórico. Y no por ello soy inconsciente del dolor y el resentimiento tanto del que lo ha sufrido directamente como de los que, como en mi caso, lo ha vivido como un español más. Y porque es absurdo no querer un fin definitivo de violencia, asesinatos, extorsiones, impuestos revolucionarios y demás mierdas.

Habiendo enumerado algunos pros y contras (habrá más uy más importantes, seguro), llegamos a la bonita alfombra roja de la que hablaba antes, o sea, la Conferencia de Paz del 17 de octubre en San Sebastian. Aparecen representantes y personajes de relumbrón internacional y no hacen acto de presencia ni PP, ni PSOE (sí el PSE), ni CIU, ni UPyD ni IU. Desconozco si han sido invitados, que imagino, de serlo, habrá sido con la boca pequeña, casi cerrada. Va a ser curioso ver como ETA se va a ir jodiendo al personal patrio hasta el final. Serán un par de encapuchados, Kofi Annan y tres gatos extranjeros de los que el personal no tienen ni puta idea de quienes son, los que van a salir en la foto histórica del fin de la banda. No va a salir Zapatero, ni Rajoy, ni representantes de las victimas, ni de las fuerzas de seguridad, ni del poder judicial, ni de la vida pública. A su manera. Nosotros nos vamos… y que os jodan. Y aquí digo que tampoco me parece mal. Pero pierden el estilo que mencionaba antes. O le dan un tufillo raro que ya no gusta tanto. Artificial. Me pondría muy cachondo ver como invitas a que vaya contigo al baile de fin de curso a quien te ha estado dando por el culo todo el año. Es como perder la final la final del mundial y no dar la mano a quien te ha goleado. Y mira que ETA ha metido goles. Casi mil en media centuria. Eso si, todos en fuera de juego o de penalty injusto. Y por el contrario, la sensación de los que han ganado es que la copa la ha levantado quien ha perdido.

Los defensores a ultranza del Estado de Derecho, entre los que me posiciono, debemos considerar el fin de la banda terrorista ETA como un caso excepcional. Pocos de los que quedan fuera de la cárcel van a entrar. Muchos de los que están dentro, van a salir. Muchos de los procesos en curso se van a atenuar. La vigilancia seguirá existiendo. Es normal y necesario. Sin embargo, la persecución debe venirse abajo.

ETA gana salir indemne legalmente del terror al que nos ha sometido. España gana su derecho a vivir sin él. ETA pierde su guerra, su razón de ser. Para ellos han sido 50 años para nada. Para España han sido muchos muertos. Un agujero en la ley. Verles irse sin pagar.

Esto es un singular proceso de paz. No va a haber vencedores. No va a haber vencidos.

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